Entrada 3: Mi vida escolar

 Fui escolarizada desde los tres años, en un colegio que había cerca de mi actual vivienda, se llamaba Los Rosales, y al principio a mí me gustaba, porque por cada festivo hacíamos algo para celebrarlo y mi madre y yo conocimos a nuevas amigas con las que quedar. Pero cuando entré a segundo de primaria, me cambié a mi colegio actual, porque Los Rosales era literal una tortura, y no me refiero a los exámenes o tareas difíciles; los profesores eran muy estrictos, las niñas mayores me encerraban en los baños y me acosaban, y un profesor de mates, Manolo Catoni, me gritaba y me agarraba de la muñeca bien fuerte para arrastrarme hasta mi pupitre cuando me levantaba para hacer alguna de las mías... fue un brusco paso del cielo al infierno.

Pasé varios meses sin ir al cole, hasta que mis padres encontraron mi cole actual, en el que ahora mismo escribo esta entrada, al principio vi que era bastante raro, pero luego todos nos acostumbramos. Aquí a veces me lo paso bien cuando hacemos alguna excursión (menos cuando toca andar largas distancias, siempre me quedo atrás.) y me gusta que mis compañeros y profesores me comprendan y me traten bien. Lo que pasa es que a diferencia del otro colegio, no organizabamos nada para festejar la navidad, el día de la paz u otras fiestas, y eso aburría, pero tenemos un huerto donde cultivamos verduras, y a los niños de primaria nos llevaban mucho ahí para ayudar con la jardinería. Además el hecho de que ya sabía leer y las tablas de multiplicar me ahorró tiempo de aprendizaje, no como a los demás niños que recién estaban empezando, ahora estoy terminando la ESO, y la mayoría de compañeros que tenía en primaria siguen conmigo, pero lo malo es que algunos están estudiando en el extranjero o han repetido algún curso. De momento no sabemos nada de los compañeros de mi antiguo colegio, pero espero quedar con ellos este año, y explorar cómo han cambiado después de tanto tiempo. 

Lo que más me gusta de este curso es que tengamos nuevas compañeras de intercambio y a veces tenga la oportunidad de hablar inglés con ellas, lo que menos, que ahora sea tan complicado y aburrido el aprender...Cosas que pasan; te pasas toda primaria queriendo estar en la ESO y toda la ESO queriendo estar en primaria. Y, ¿por qué querría volver a primaria? En primer lugar mis profesoras eran muy guapas y amables, y además bilingues en los dos primeros cursos, pero en tercero conocí a una profesora que en mi opinión fue una de las mejores que tuve. se llamaba Sara, y era muy divertida, siempre hacíamos payasadas y bromas juntas, aún recuerdo su risa y lo mucho que me quería por ello, era como una segunda madre para mí. 

Otro curso que fue entrañable para mí fue cuando entré a la ESO, mi tutor esa vez fue Natxo, un hombre joven que entendía genial a la gente con TEA, y que además recuerdo por su buena voz para cantar. cuando cantábamos juntos, mis compañeros decían que parecía una harmonía. Tenía miedo al empezar un nuevo ciclo escolar, pero mi tutor me supo guiar bien para que fuera algo más agradable para mí. Y por último, debo mencionar que, ahora, cuando visito a primaria en los recreos, visito a mi antigua profe de inglés; Coral. A ella le encanta que ayude a sus niños a aprender con mi método personal y único (si puedo os explicaré en qué consiste más adelante).

Estoy contenta con mi vida escolar, aunque a veces me saquen de quicio las tareas y exámenes.

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